Turismo por la Comarca del Jiloca (Teruel)

Ojos de Monreal

Los Ojos de Monreal se encuentran a unos dos kilómetros de la localidad, constituyendo el nacimiento del río Jiloca y uno de sus espacios naturales más interesantes. Su nombre hace alusión a la forma de manar el agua, que crea en torno al manantial unos espacios circulares. Alrededor de los Ojos se mantiene un frondoso prado que ha ido menguando a lo largo de la historia.

ojosmonreal

Tienen un caudal de unos 760 litros por segundo, con máximos en primavera y otoño y mínimos en invierno y verano, debido en parte a la disminución de las precipitaciones, aunque también por la extracción de agua del acuífero para el riego. La calidad de las aguas es bastante buena, ligeramente bicarbonatada por la presencia de cal.

Otra característica destacable de los Ojos es la temperatura de las aguas, que varían muy poco a lo largo del año, oscilando entre los 15º y 20 ºC.

vaporojosmonreal

Mientras las diferencias de temperatura terrestre cambian con una amplitud considerable (tanto a lo largo del año como en el día), el microclima de las aguas permanece mucho más constante. Durante las mañanas invernales (temperaturas por debajo de los 0ºC) el agua emana vapor por la diferencia de temperatura, creando un ambiente de nieblas bajas sobre las aguas, un paisaje casi de ficción.

El medio físico de los Ojos, la vegetación que crece atraída por el humedal, el volumen de la surgencia, la calidad de sus aguas y la temperatura constante son factores óptimos para el desarrollo de multitud de especies animales y vegetales.

carrizal

La vegetación predominante es el carrizal, estando en contacto con la zona inundada.

En las zonas algo más alejadas y casi rodeando el humedal aparecen plantaciones de chopo híbrido de aprovechamiento maderero, así como pequeños huertos y una zona recreativa.

También encontramos vegetación típicamente ribereña, como el chopo negro, el álamo cano, sauce blanco y diversas sargas. En el estrato arbustivo podemos encontrar la zarzamora, los rosales silvestres, el majuelo o el saúco.