Turismo por la Comarca del Jiloca (Teruel)

Torre Mudejar de Navarrete del Rio

Torre, Iglesia Chopera y Tollos de Navarrete del RíoLa de Navarrete del Río es una de las grandes torres de la provincia, notable sobre todo por su gran empeño monumental, no se ha encontrado, hasta el presente, documentación sobre la construcción, aunque sus motivos decorativos hacen pensar que sea obra del S. XVII. 

Como en los casos de Báguena o de San Martín del Río, se asienta sobre un basamento de piedra de planta cuadrada no muy alto. Pero sobre éste se levanta otro cuerpo, también cuadrado, de ladrillo, Detalle de ceramica en la Torre Mudejar de Navarrete del Ríocon una original decoración de grandes cruces con azulejos policromados de Muel y Detalle de medallón con busto en la Torre Mudejar de Navarrete del Ríoun par de ventanas de tipo renacentista en cada cara, sobre las que vemos medallones con bustos de personajes, como ya ocurriera en la torre de Báguena.

Torre Mudejar de Navarrete del RíoCuatro torreoncillos sirven de transición al tercer cuerpo, de planta octogonal, con pilastras de refuerzo en las esquinas y unos abundantes motivos decorativos, algunos de ellos novedosos. Detalle de  zig-zag en la Torre Mudejar de Navarrete del RíoJunto a labores tradicionales en el mudéjar (zig-zag, ladrillos en esquinilla, fustes, aspas…), aparecen otros motivos, decididamente cristianos, que resultan innovadores y que ponen de manifiesto el triunfo de la fe católica tras la expulsión de los moriscos. Se trata de unas hornacinas, enmarcadas por fustes, y coronadas con frontones triangulares con cerámica de Muel. En el interior de las mismas, una cruz con pie. Sobre este elemento vuelven a aparecer los óculos con bustos de personajes, en yeso. Las campanas se cobijan en vanos similares a los del segundo cuerpo. Si bien el concepto decorativo de esta parte de la torre Detalle de  decoración en cruz en la Torre Mudejar de Navarrete del Ríoresponde al gusto mudéjar, la presencia predominante de lo cristiano, nos lleva a unos momentos de la primera mitad del siglo XVII. Similares a esta parte de la torre son las de Peralejos de Alfambra (terminada a partir de 1657 por el darocense Juan Girón) y la de la ermita de la Virgen del Campo en Camarillas. Sería, pues, el canto del cisne del arte mudéjar propiamente dicho.

La comarca del Jiloca ha creado una Ruta Mudéjar en la que esta torre esta incluida.