Turismo por la Comarca del Jiloca (Teruel)

Patrimonio Industrial

molino alto despuesLa energía hidráulica ha sido históricamente la fuente motora de las principales industrias que existieron en nuestras localidades, habiendo conservado ejemplos de algunas de ellas.

Desde la Edad Media, el agua se convertiría en el motor de las industrias locales, siendo el molino de agua el elemento más difundido. Poco a poco los saltos de agua se adaptaron también para construir otro tipo de protoindustrias como los batanes, empleados para dar consistencia a los tejidos realizados en telares artesanales, las fábricas de papel y otras industrias más puntuales como las fábricas de chocolate construidas a principios del S. XX o una antigua serrería.

chocolateriaDe todos estos ejemplos lo que hemos conservado ha sido un sinfín de molinos harineros, casi todos ellos en un estado de progresivo deterioro, excepto los casos en los que se han reconvertido en otro tipo de establecimientos como el molino harinero de Monreal del Campo. También se conserva una chocolatería en la localidad de Torre los Negros.

Quizá lo más singular de nuestra comarca es la presencia de dos lavaderos de lanas, conservados en las localidades de El Poyo del Cid y Calamocha. Construidos en el siglo XVII, su función consistía en el lavado de la lana procedente de la Sierra de Albarracín, Campo de Visiedo y de la Laguna de Gallocanta, para posteriormente ser transportada a Zaragoza y Francia como destino final. Todavía se conservan las instalaciones en las que se conseguía reducir el peso de las lanas para su comercialización, en las que llegaron a trabajar un centenar de personas.

salinas 2.  julio 1988Quizá sea la minería el ejemplo más antiguo de explotación industrial, siendo Sierra Menera el yacimiento de hierro más significativo, si bien el sistema extractivo industrial comenzaría a principios del siglo XX, su explotación continuada comienza en época celtíbera varios siglos antes de nuestra era, continuando su uso casi de forma ininterrumpida hasta los años 80 del pasado siglo. A nivel minero también fueron importantes unos pequeños filones de cobre que permitieron la construcción de varios martinetes de cobre, conservándose en la actualidad parte de uno de ellos en las proximidades del puente romano de Calamocha.

MartineteOtras industrias que cobraron importancia durante el siglo XX fueron las relacionadas con la construcción, construyéndose dos tejerías industriales en las localidades de Calamocha y Navarrete del Rio, que fueron el relevo generacional a otras más antiguas que realizaban una producción mucho más local y que se repartían por toda la comarca. Caso similar es el de las caleras, encontrando hornos diseminados por la zona. Importante fue también la explotación del yeso, destacando unos conjuntos de hornos en la localidad de Navarrete del Río, desde donde se aprovechaba la vía del tren para realizar la distribución del mismo.

Pero sin duda la industria que más ejemplos ha dejado es la relacionada con la alimentación. La generalización de la energía eléctrica supuso la liberalización de las industrias de los cauces de los ríos. Se construyeron fábricas de harinas en localidades como Bañón, Bello, Monreal del Campo, Barrachina y Calamocha. También se difundieron la fabricación de gaseosas en producción local y surgieron dos grandes alcoholeras como la de Pascual Franco en Monreal del Campo, de la que no se conserva nada y la Alcoholera del Jiloca en San Martín del Río, parte de cuyas instalaciones estás reaprovechadas para el Museo del Vino de la localidad. 

Molino de Ojos NegrosSurgieron chocolaterías en varias localidades como Barrachina, Calamocha, Luco o la ya citada de Torre los Negros.

También surgirían otras industrias diferentes, como la fábrica de purpurinas ubicada en Burbáguena o varias fábricas de lejías de las que no conservamos instalaciones.

De todos estos ejemplos de un pasado industrial conservamos ejemplos espectaculares como el Molino de Viento o las salinas, ambos en la localidad de de Ojos Negros.