Turismo por la Comarca del Jiloca (Teruel)

Casas solariegas

casa burba ret (Copy)El término Casa Solariega aparece íntimamente ligado al estamento nobiliario. El adjetivo solariego es una variación de la palabra “solar”, entendida como el lugar en donde tuvo su origen un determinado linaje nobiliario y residieron durante varias generaciones. La casa solariega aparece definida, de este modo, como la vivienda principal de cada una de las antiguas familias nobiliarias del valle del Jiloca.

En el valle del Jiloca y en la laguna de Gallocanta, las zonas más ricas agrícolamente, encontramos unas pocas familias hidalgas, apenas una docena, que concentraban un gran poder económico y los privilegios jurídicos, constituyendo la elite de la nobleza. Todas estas familias construyeron en sus localidades grandes casas solariegas, de carácter monumental, con las que perpetuar su memoria y linaje. La utilización de materiales nobles en su edificación, piedra y ladrillo, y la inclusión de elementos arquitectónicos interesantes ha permitido que muchas de estas casonas se hayan conservado hasta nuestros días.

escudo ret (Copy)En el extremo opuesto se sitúan aquellos hidalgos pobres, a veces simples jornaleros, que residieron en casas populares, sin grandes pretensiones. Solían marcar las viviendas con sus heráldicas, convirtiéndolas también de este modo en casas solariegas. Estos hidalgos fueron habituales en Báguena, Burbáguena, San Martín del Río, en la zona del Pancrudo y serranías de Fonfría y Cucalón. Eran el prototipo del hidalgo pobre tan reflejado en la literatura española del Siglo de Oro, el que presumía de cuna, pero no tenía dinero. Algunas de estas edificaciones y sus escudos se han conservado, pero la mayor parte, al ser construidas con materiales deleznables, desaparecieron con el paso del tiempo.

La Casa Solariega de las familias más ricas se convirtió en emblema de poder y en símbolo de diferentes ideas que hicieron suyas las familias hidalgas: el honor, la fama, el saber, el bien, etc. Ambos significados se complementan, pues no olvidemos que las expresiones artísticas suelen ser un reflejo muy fiel de las estructuras sociales. Los palacios, ya sean de reyes, nobles o pequeños hidalgos rurales, son siempre símbolos sociales, reflejo del poder de las personas que los construyen y de la enorme diferencia que les separaba de las humildes viviendas de sus súbditos o vecinos.

patio ret (Copy)La estructura de la Casa Solariega, por lo menos en aquellas familias nobiliarias que se lo podían permitir, se adaptaba perfectamente al juego de la apariencia social. La mayoría presentan una fachada en la que se nota la influencia del modelo del “palacio aragonés” del renacimiento: edificios de tres alturas con portada monumental, planta noble con balcones y ventanas donde el trabajo de forja destaca por su calidad artística, y una galería de arquillos sobre esta planta. Un alero de madera bien trabajado culmina el conjunto.